Después de todo lo acontecido en Cajamarca, Hernando Pizarro viajó a España llevando los quintos del rey, y mediante él, francisco Pizarro suplicó a S. M. Carlos I Rey de España, a que en retribución a los servicios prestados a la corona, se le diesen veinte mil indios perpetuos, para él y sus descendientes, en una provincia que se llamaba Atavillos y con el título de Marqués.

El Rey  de España accedió al pedido; en la misma oportunidad el Rey hizo merced a Diego de Almagro confiriéndole el título de Mariscal del Perú, más una gobernación de cien leguas de largo norte-sur pasada la de Pizarro, que se llamaría la Nueva Toledo.
A comienzos de 1535, antes que Hernando Pizarro retornara al Perú portando los títulos conferidos por la corona, los dos capitanes mayores de la conquista  tuvieron desavenencias y discordias, pero se amistaron pronto, volviendo a jurar ante el Santísimo Sacramento, no quebrantar la armonía, ni ser el uno contra el otro, más, acordaron que Almagro fuese hacia el sur, a ganar el reino que los indios llamaban Chili, sobre el que habían datos, ser muy rico en oro, y que Hiendo tal, pedirían al Rey de España la gobernación de esos territorios para Almagro, y que si no le contentase, partirían el Perú entre ambos. Todos quedaron satisfechos con el avenimiento y las buenas razones.

Esta ciudad que conquistaron los españoles y que después haría una combinación de ambas culturas es una ciudad que ahora tu puedes conocer, y son diversas las opciones que esperan por ti, nosotros te ofrecemos diversas opciones de viaje y  de inmersión cultural, si deseas conocer mas acerca de esta mágica cultura, envíanos un mensaje

Diego de Almagro maduró en Cusco la idea de volcarse hacia Chile, preparó más de 550 soldados españoles para la empresa, gastó 500,000 pesos de oro (a decir de su hijo en una probanza) en la adquisición de caballos, armas, vestidos y todo cuanto se requería para la importante expedición; reclutó alrededor de quince mil indios de la zona, para utilizarlos como elementos de choque contra los nativos de Chile, y como cargado y sirvientes; comprometió a varios indios nobles del Cusco Incorporándolos en la aventura, para que ejercieran autoridad en Un naciones nativas que habían pertenecido al Tahuantinsuyo. I expedición a Chile sólo fue posible con el oro peruano y especialmente cusqueño, apoderado por Almagro; y sólo fue posible con el aporte nativo de la antigua capital incaica.

Menú